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lunes, 28 de febrero de 2011

Ciéntífico asegura haber descifrado un Código Maya

Científico alemán asegura haber descifrado un código maya

Un científico alemán especialista en ciencias de las matemáticas, Joachim Rittsteig, asegura que descifró el misterio de un código maya que, según él, permitirá localizar un gran tesoro de oro de una cultura desaparecida en el lago de Izabal, Guatemala.

Rittsteig informó a los periodistas que había realizado su sensacional descubrimiento basándose en el descifrado de uno de los cuatro documentos mayas que sobrevivieron a la época de la inquisición española, el así llamado Código Maya de Dresde (que permanece en la ciudad homónima en Alemania).

Más de 40 años necesitó el científico alemán para llevar a cabo su estudio."El Código Maya de Dresde conduce a un gigantesco tesoro en Guatemala de ocho toneladas de oro puro", asegura el matemático.

El documento es de 74 páginas, en una de las cuales "se habla de la capital maya de Atlan, que resultó destruida por un terremoto el 30 de octubre del año 666 antes de nuestra era. En la ciudad se guardaban 2.156 tablas de oro en las que los mayas grabaron sus leyes". El documento tiene la longitud de 3,56 metros de largo y un total de 74 jeroglifos distintos".

El tesoro (que fue localizado por el científico) se hundió junto a la ciudad en el lago de Izabal. En las imágenes sacadas “pueden verse claramente los restos de la ciudad. En las ruinas de una fortaleza se aprecia un sarcófago de piedra". 

Según la opinión de Rittsteig, en el sarcófago se hallan 2.156 tablas de oro cuyo valor puede ser mayor a los 290 millones de dólares. Actualmente, el matemático busca patrocinadores para una expedición a Guatemala con el fin de encontrar ese gran tesoro desaparecido.

link:rt

sábado, 26 de febrero de 2011

Descubren dos planetas que comparten la misma órbita

Room for two (Image: NASA/Ames/JPL-Caltech)

El telescopio Kepler descubrió dos planetas que comparten la misma órbita, siendo la primera vez que se observa este fenómeno. El descubrimiento, si se confirma, podría dar validez a la teoría que dice que nuestra Luna se formó cuando un cuerpo que compartía la órbita de la Tierra chocó con nuestro planeta, creando el satélite.
Los cuerpos celestes son parte de un sistema de cuatro planetas llamado KOI-730. Ambos dan la vuelta a su sol en 9,8 días a exactamente la misma distancia orbital, manteniéndose uno permanentemente 60 grados más adelante que el otro. Si uno estuviera parado en uno de esos planetas, en la noche el otro planeta se vería como una luz constante, que nunca se apaga ni se pone más brillante.

Según especulan ahora los astrónomos, es posible que este fenómeno ocurra cuando la materia alrededor de una nueva estrella comienza a formar planetas. Cuando un cuerpo celeste (como un planeta) orbita un cuerpo más masivo (como una estrella), existen dos puntos llamados “Puntos de Lagrange” en la órbita del planeta que permiten que un tercer cuerpo se mantenga orbitando de forma estable. Estos puntos están a 60 grados hacia adelante, y 60 grados hacia atrás del planeta.

Aunque se conocía que era posible que sucediera, esta es la primera vez que se observa algo así. Es posible, también, que ambos planetas lleguen a chocar algún día, como supuestamente sucedió con la Tierra y el otro cuerpo que originó la Luna. Sin embargo, de acuerdo a las simulaciones hechas hasta ahora, estos dos planetas mantendrán la órbita que tienen por al menos 2,2 millones de años, así que probablemente no nos tocará verlo suceder.

Link: newscientist.com

jueves, 24 de febrero de 2011

Cactus Caminante, El ancestro de los insectos modernos


"Cactus caminante", el ancestro de los insectos modernos
El reciente hallazgo de un fósil inusual podría arrojar la luz sobre el proceso de formación de las extremidades de los insectos, arácnidos y crustáceos, informó Nature News.

El fósil de la criatura, llamada Diania cactiformis, fue hallado en el sureste de China. Aunque fue apodado por los científicos “cactus caminante” por su aspecto erizado, en realidad es un animal y pertenece al extinto grupo denominado Lobopodia. Aquellos animales, parecidos a gusanos con patas, habrían podido ser parientes de los onicóforos modernos. Pero la Diania cactiformis recién hallada, representa las patas articuladas, características para los artrópodos, al que pertenecen los actuales insectos, arácnidos y crustáceos, entre otros.

Según explicó Jianni Liu, la paleontóloga china que actualmente se encuentra radicada en la Universidad Libre de Berlín, quien encabezó el grupo de investigación, anteriormente muchos científicos sospechaban que los artrópodos evolucionaron de los lobopodios. Y el “cactus caminante” es el primer lobopodio con patas articuladas con que tropezaron los investigadores. La criatura podría representar el eslabón perdido entre los lobopodios y los artrópodos.

La criatura, que vivió hace unos 500 millones de años, mide unos seis centímetros de largo, y a pesar de su aspecto lobopodiano con el cuerpo blando, tiene diez pares de patas articuladas. Según los científicos, estas patas habrían podido tener superficies duras, al igual que las extremidades rígidas de los insectos o crustáceos que conocemos hoy en día.

Los investigadores suponen que los artrópodos, el grupo que representa más del 80% de los animales existentes, habrían podido desarrollar extremidades sólidas antes de que se les hubiera solidificado el cuerpo.

El hallazgo ayuda a entender mejor los procesos que transcurrían hace unos 540-530 millones de años durante la denominada explosión cámbrica. En aquella época se formaron numerosas nuevas formas de vida que dieron inicio al reino animal actual.

Sin embargo, como precisó Jianni Liu, el desarrollo de las patas articuladas representa solamente el primer paso en la evolución de los lobopodios a los artrópodos. Todavía faltan fósiles que muestren el desarrollo de la cabeza de los artrópodos, así como del cuerpo, también articulado.

LInk: rt

lunes, 21 de febrero de 2011

Descubren que núcleo de la Tierra rota más lento de lo que se creía



Un grupo de científicos descubrieron que el núcleo de la Tierra rota mucho más despacio de lo que se creía, afectando el campo magnético del planeta

El estudio fue desarrollado por el Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Cambridge, e indica que la velocidad de rotación es menor de un grado cada millón de años, de acuerdo a lo que se entendía con anterioridad.

“Hemos descubierto que la velocidad de rotación proviene de la evolución de la estructura hemisférica, y así demostramos que los hemisferios y la rotación son compatibles”, explicó Lauren Waszek, geofísico encargado del estudio.

El académico de la Universidad de Cambridge indicó que esto provoca un problema dentro de la geofísica, “ya que las rápidas velocidades de rotación eran incompatibles con los hemisferios observados en el núcleo interno, puesto que no permitían tiempo suficiente para que las diferencias se congelasen la estructura”.

Para recopilar los antecedentes, los científicos utilizaron ondas sísmicas que atravesaron el núcleo interno, 5.200 kilómetros bajo al superficie de la tierra, y las compararon con el tiempo de viaje de las ondas reflejadas en la superficie del núcleo.

Luego, hicieron un paralelo entre las diferencias en la rotación de los hemisferios este y oeste, y comprobaron que giran de manera consistente en dirección este y hacia dentro, por lo que la estructura más profunda es más antigua.

Los hallazgos son relevantes ya que el calor producido durante la solidificación y el crecimiento del núcleo interno dirigen el fluido en las capas externas del núcleo, flijos de calor que crean los campos magnéticos que protegen el planeta de la radiación solar.

Waszek señaló que los resultados “nos aportan una perspectiva adicional para comprender la evolución de nuestro campo magnético”.



Fotografía de la Tierra tomad conun satélite | elmundo.es

martes, 8 de febrero de 2011

Arqueología por Google Earth













David Kennedy, profesor australiano, encontró más de 1.000 hallazgos arqueológicos en el territorio de Arabía Saudí sin realizar una expedición, solamente estudiando las imágenes de Google Earth. Los resultados de sus “excavaciones virtuales” fueron publicados en Journal of Archaeological Sciences.
David Kennedy enseña historia antigua en la Universidad de Australia Occidental. El profesor pensaba realizar prospecciones en Arabía Saudíta, pero todavía no ha tenido la oportunidad de hacerlo. Según comentó el académico a la revista The New Scientist, no es un país tan fácil para acceder a él. Esto porque en  Arabía Saudíta el turismo está restringido y a muy pocos arqueólogos se les concede el honor de realizar estudios en el territorio del Reino, inmensamente rico en monumentos de la antiguedad.
Por esta razón, el profesor Kennedy optó por estudiar el territorio de Arabia Saudíta a distancia, con la ayuda del servicio Google Maps. Su método tuvo éxito: al escanear unos 2.000 kilómetros cuadrados, el científico identificó 1.977 sitios potenciales, de los cuales más de un millar parecían antiguas tumbas de piedra.
Para comprobar los resultados de su trabajo, Kennedy le pidió a un amigo que vive en Arabía Saudíta que se acercara a un par de sitios y que hiciera unas fotografías para comprobar que realmente se trataba de edificaciones arqueológicas. Éstas sirvieron de prueba de que 1.082 objetos detectados por el satélite realmente eran tumbas de piedra construidas en la antigua Arabia.
Según comentó el arqueólogo, solamente con Google Earth no es posible saber si un objeto fue construido hace 150 años por los beduinos de la zona o hace 10.000 años. Sin embargo, el satélite del servicio, que permite ver hasta a dos metros y medio, aunque no libera del duro trabajo de campo, ayuda a localizar otros tesoros que no se detectan desde la Tierra.
Anteriormente también se descubrió a través del servicio Google Earth un cráter producido en un desierto egipcio por un meteorito de unas 10 toneladas de peso. Las imágenes del satélite también se utilizaron para encontrar monumenos de la Edad de Piedra y del antiguo Imperio Romano en el territorio de Gran Bretaña, “nuevas” líneas en el desierto de Nasca, en Perú, y ruinas de ciudades mayas en Belice y Brasil.
Sin embargo, a veces los investigadores realizan “descubrimientos” bastante dudosos, como por ejemplo la Atlántida, el mítico continente sumergido. En febrero de 2009 algunos entusiastas vieron en las fotos del satélite unas estructuras rectangulares en el fondo del Océano Atlántico, supuestamente en el mismo lugar donde, según indicó el filósofo griego Platón, se ubicaba la Atlántida. Desgraciadamente, las “ruinas” no eran nada más que unos fallos de la imagen ocurridos debido a la tecnología de escaneo del fondo del mar, afirmó Google.